3 de enero 2011
Entrevista para José María Figueres Olsen
Por Héctor Ferlini-Salazar, periodista
Dirigida a info@josemariafigueres.org
Don José María, le hago llegar estas preguntas para una entrevista, con
el ánimo de aportar al esclarecimiento de su papel en la historia
costarricense, esto, dado el interés del pueblo por avanzar hacia una
vida con justicia y bien-estar. Como no es sencillo localizarlo, -y con
el propósito de no caer en el juego mediático que sutilmente adelantó la
campaña electoral, prefiero enviar la entrevista por esta vía, con copia
a muchas personas realmente interesadas en que el país tome un rumbo
distinto al que hoy tiene. Espero me responda, o mejor aún, si lo tiene
a bien, podríamos organizar la entrevista en vivo en alguna sala
universitaria con la participación de personas del movimiento social y
la academia. O todavía mejor, en un salón comunal de los lugares que
usted piensa recorrer de nuevo.
Estas son mis interpelaciones:
1. El tema de los valores es hoy un tema clave. Avanzamos por una ruta
que ha destruido muchos valores fundamentales como los de la honestidad,
la solidaridad, el respeto a la vida, para citar solo tres. Dos sectores
que preocupan hondamente por su exposición a ese deterioro en el campo
de los valores son la infancia y la juventud. El buen ejemplo es básico
para la formación. En este marco, -y con base en criterios morales y no
en tecnicismos, le pregunto: ¿Considerando que usted como ex presidente
tiene asignada una pensión vitalicia, no riñe con la ética el haber
cobrado 900 mil dólares para ayudar a una empresa a ganar una puja en
una compra estatal?
2. Profundizando en el tema anterior desde otro ángulo, entiendo que el
pueblo espera de quienes ejercen la presidencia del país un aporte
continuado gracias a que cuentan con esa pensión vitalicia, y no, que
empeñen su experiencia y conocimientos ganados en el cargo al que fueron
electas o electos (y por el que recibieron salario presidencial) para
aconsejar a una empresa extranjera la mejor forma de lograr que el
Estado les contrate. Hago la distinción en relación con el caso de que
esa experiencia y conocimientos se utilicen para dar servicios en áreas
en las cuales no esté de por medio el interés común representado por el
Estado. Evidentemente usted no coincide con este punto de vista. En este
sentido, por favor explique su enfoque ético en relación con la pensión
que recibe y su compromiso con el país.
3. En el mismo campo, ¿puede usted demostrar que en su asesoría
indirecta a ALCATEL privó el interés nacional al que está obligado por
esa pensión vitalicia (que no se entrega por cuotas acumuladas sino por
el cargo) y su condición de ex presidente, y que en ningún momento
interpuso sus buenos oficios para que privara el interés de la empresa?
¿No se dio un conflicto de intereses?
4. Durante su mandato se modificó de forma sustancial el régimen de
pensiones del magisterio, dañando de forma clara derechos adquiridos por
un grupo de profesionales que se entregan, -como en pocos casos, a una
vocación más que a una profesión. Esa vocación, es una base clave de
nuestro desarrollo. Cuando su gobierno impulsó esa reforma, las
organizaciones magisteriales buscaron la posibilidad de dialogar y
encontrar soluciones, pero no fueron atendidas. Más bien, recordamos
grotescas escenas de sangre como resultado de la represión de las
manifestaciones de trabajadoras y trabajadores de la educación. ¿Por qué
usted orientó su gobierno de esa forma? ¿Ese es su enfoque del
desarrollo social? ¿Por qué no puso en primer lugar el desarrollo de la
educación, de la infancia y de la juventud, atendiendo necesidades
humanas básicas como el derecho a una justa pensión de personas que se
consagran a educar sin posibilidad de acceder luego a jugosas regalías
de nadie?
5. También en su gobierno se cerró el Banco Anglo y se dio alas a la
banca privada. ¿No había posibilidad de sanar un banco nacional, pero a
la vez, sentar las responsabilidades de grupos que empezaban ya a
desarrollar el lucrativo pero inorgánico negocio de las finanzas que hoy
muestra en todo el mundo sus funestas consecuencias? ¿Pensó usted en las
personas trabajadoras que quedaron cesantes, muchas de las cuales,
terminaron aquejadas por enfermedades o en suicidio?
. Los ferrocarriles, herencia de generaciones visionarias, fueron
clausurados durante su administración. Les reemplazaron poderosas
flotillas terrestres. Las carreteras mostraron una destrucción
acelerada. La cultura de tantos pueblos asentada en las vías férreas se
desarticuló. Las organizaciones laborales murieron pues la gente quedó
cesante. El comercio entre-pueblos ya no era importante. Se impuso el
gran negocio anclado en las metrópolis de la crisis actual. Se impuso
también el interés de lucro de un pequeño grupo que engulliría el
desarrollo nacional. ¿No pensó usted, como presidente, que el desarrollo
está vinculado a la gente o no es desarrollo?
Don José María, quedan muchas preguntas, pero otras representaciones del
movimiento social y de la academia estarán gustosas de poder formularlas
si usted acepta que nos veamos en un auditorio universitario, o en un
salón comunal. Usted pone la fecha.



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