Por Geovanny Jiménez:

La mayoría de películas en la actualidad juegan con tópicos (lugares comunes o temas trillados) de los cuales podemos sacar cosas curiosas. Por ejemplo, usted puede ver que en las épicas o aventuras siempre hay una parte del pueblo (grupos) que traicionan a los "héroes". Desde Corazón valiente hasta hoy siempre ha habido malinches, traidores que desde dentro gestan las derrotas de quienes aspiran a los valores más humanos o justos.

La historia no se aleja mucho de la ficción que se basa en ella. Siento que hay dos condiciones para que un pueblo no apoye una lucha contra el status quo: la ignorancia o que en realidad el mal no sea tan visible.

Los gobiernos más inteligentes de la tierra han sabido dar atolillo con el dedo a sus pueblos, como dicen: han robado pero en la medida precisa como para no provocar la ira de las masas. En Venezuela el robo fue mucho, a la par de un pueblo semi educado que reaccionó e implantó un régimen socialista. Ahora los abusos del régimen podrían, incluso, hacer volver al capitalismo liberal.

En Costa Rica algunos aspiran al socialismo, pero en este país es utópico. Las elecciones anteriores han dejado claro que la gente no tiene una idea de los conceptos ideológicos, que el pueblo es ignorante de las propuestas políticas y su voto lo entrega por razones mediáticas o publicitarias, es decir, esos mitos que se construyen a lo largo de la campaña. Laura era mujer y liberacionista, eso le bastó y le sobró. Ottón era hombre y cascarrabias. Otto era agresor y radical. Entre los dos apenas obtuvieron lo mismo que Laura. Nada que decir.

¿Por qué siempre hay pueblos que se venden por migajas del pan cuando podrían tener emparedados de pavo completos? Ignorancia, educación defectuosa, desmantelamiento de un sistema educativo que enseñe a pensar y analizar. El PLN instauró en Costa Rica un sistema de educación crítico, las universidades tenían humanidades (las privadas ahora no y han absorbido la mayor cantidad de estudiantes), tenían libertad de cátedra y predominaba la educación pública libre e independiente del gobierno. La educación privada es un negocio y nunca pasó de ahí.

Ahora el PLN varió y ya nunca podrá devolverse porque lo lincharía el poder económico a quien se supeditó desde los ochenta (desde el primer gobierno de un millonario liberal en la era posterior al 48: Óscar Arias Sánchez).

En Costa Rica, seamos sinceros, nunca habrá un cambio sustancial mientras el liberalismo económico siga expandiéndose en la educación (haciendo "ignorante alfabetizado" al pueblo) y el mal político no sea tan grande, es decir, que le quite a la gente su alimento y necesidades materiales básicas. Mientras el pueblo esté bien amansado y tenga mucho trabajo, como autómata, estará al menos tranquilo, aunque nunca contento. Al menos podrá berrear cuando quiera...por el momento.

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Comentarios

    Si de echo todo está en la educación que reciba cada persona.
    EStoy de acuerdo,es para mi obio.no hay peorlastre que la mala educacion

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