Por Johnny Schmidt

¿Por qué los EEUU necesitan mantenerse en guerra? ¿Por qué siempre busca intervenir militarmente en los conflictos internos de otras naciones? ¿Por qué desplaza equipo pesado de guerra hasta Costa Rica?

LA GUERRA Y EL NARCO.

Gary Webb, un periodista estadounidense, ganador dos veces del premio Pulitzer, trabajando para el San Jose Mercury News, inició una serie de reportajes donde denunciaba como la CIA financió las operaciones en Nicaragua contra el FSLN haciendo operaciones de drogas con Colombia utilizando agentes de la DEA instalados en Centroamérica. Toda la historia que contiene entrevistas que hizo a importantes zares de la droga, la logró dejar como testimonio en su libro “Alianza oscura”. Seis meses después de su publicación, apareció muerto en su casa y las autoridades dijeron que se trató de un suicidio a pesar de que existían múltiples evidencias de que fue asesinado.

LA GUERRA ES UN NEGOCIO

El fundamento histórico de las "guerras" no hay que buscarlo en los sótanos de la psiquiatría o del fundamentalismo religioso (como hacen la mayoría de los analistas de la izquierda y la derecha), sino en los sótanos de las corporaciones armamentistas del lobby judío de Wall Street (el "poder real" del capitalismo norteamericano) que sigue cosechando multimillonarias ganancias con las políticas de conquista militar del Pentágono. Curiosamente, el Congreso de EEUU (que avaló todas las conquistas militares lanzadas históricamente por la Casa Blanca) reveló que los costos de las guerras del Pentágono se duplican según un informe parlamentario difundido hace un tiempo atrás.

EL CASO DEL CONGO.

En 1996 Estados Unidos patrocinó una invasión de fuerzas militares de las vecinas Ruanda y Uganda. Hacia 1998 tomaron el control y ocuparon las áreas mineras estratégicas. Muy pronto, el ejército ruandés comenzó a ganar más de 20 millones de dólares por mes con la minería del coltán. Hay cientos de informes que denuncian abusos de los derechos humanos en esa región minera.

Las empresas con capacidad tecnológica convierten el coltán en el codiciado tantalio en polvo y lo venden a Nokia, Motorola, Compaq, Sony y a otros fabricantes que lo usan en teléfonos celulares y otros aparatos de tecnología “de punta”.

Keith Harmon Snow dice que para analizar la geopolítica del Congo y las razones de una guerra casi inacabable desde 1996, hay que comprender el crimen organizado por negocios multinacionales.

La guerra del Congo se planificó con las inversiones de corporaciones multinacionales de Estados Unidos, Alemania, China y Japón en la región. Y está apoyada por las más poderosas corporaciones, la Cabot Corporation y al OM Group, de Estados Unidos; la HC Starck de Alemania; y Nigncxia, de China.

Redes criminales, preparadas y mantenidas por esas multinacionales, practican la extorsión, soborno, violación y matanzas. Y obtienen beneficios sin precedentes con la minería del Congo. Hasta 6 millones de dólares en cobalto crudo salen a diario de la RDC. Sin embargo, casi nunca aparecen estas compañías en los informes sobre derechos humanos.

Personajes relacionados con el negocio del coltán han estado muy cercanos al gobierno de Estados Unidos. Sam Bodman fue llamado por el Presidente Bush en 2004 para ser Secretario de Energía. Nicole Seligman fue consejera legal de Bill Clinton. Muchos que alcanzaron posiciones de poder en la administración Clinton pasaron a altos cargos en Sony Corporation.

En el negocio participan distribuidores norteamericanos de armas, como Simax, y las compañías que fabrican material de guerra para el Pentágono, llamadas “proveedores de Defensa”, Lockheed Martin, Halliburton, Northrop Grumman, GE, Boeing, Raytheon y Bechtel. Incluso organizaciones pseudo humanitarias como CARE, el Comité de Rescate Internacional; “Conservation”, empresas de relaciones públicas y grandes medios de comunicación como The New York Times.

Se han hecho grandes fortunas, vendiendo electrónica de alta tecnología para que la disfruten los norteamericanos y europeos, los japoneses y los “nuevos ricos” de América Latina, China y la India.

GUERRAS LIGADAS AL NEGOCIO DEL PETROLEO

La verdad detrás de Vietnam

Cabe recordar que la II Guerra Mundial la gana quien tiene el control de las reservas de petróleo, y que incluso la guerra de Vietnam fue una guerra planteada sobre un fondo de petróleo. ¿Petróleo en Vietnam? Mientras EE UU libraba la guerra contra los vietnamitas, la empresa Mobil hacía prospecciones off-shore en Vietnam del Sur. En la década de 1990, Mobil ganó una licencia de exploración en los mismos campos en los que estuviera tres décadas antes (Blue Dragon, a 280 km del delta del Mekong), pero lo abandonó por no encontrar reservas comerciales de relieve.

Hay petróleo en Vietnam, en cualquier caso, en forma de abundantes depósitos marinos, y de hecho hoy el crudo de petróleo es para Vietnam el principal producto de sus exportaciones. Las grandes compañías tenían información en ese sentido desde 1933, y esto podría explicar el interés que los americanos tuvieron siempre en Indochina. Había petróleo en Chepón (Laos), en la isla de Borneo, en Birmania, en Indonesia y en Siam, vecino de Camboya y Laos. Es verdad que fueron más importantes las expectativas que la realidad, pero lo cierto es que también el petróleo estuvo latente en aquellos conflictos, por mucho que la excusa oficial fuera la de la lucha por las libertades del capitalismo contra la opresión del comunismo. La libertad de los vietnamitas le importaba bien poco, en realidad, a los americanos y a los soviéticos. El control de las fuentes energéticas, mucho más.

Leer segunda parte acá.

Comentarios

    Pienso que hay que apuntar hacia soluciones educativas de mejoramiento del aprendizaje y crear mejores trabajos, promover el consumismo nacional orgánico de lo muestro que es lo mejor, promover la humanidad y el sentido común, luchar contra la pobreza y el hambre en el país, algo escaso hoy día. Apoyar proyectos en base a energías renovables (Sol, Aire, Agua, Tierra), y continuar con la diplomacia, eso es mejor, más efectivo y gratificante...que MILITARES y GUERRAS. Las opciones militares, con armas y guerra solamente nos llevaran a lo más bajo, triste, al sufrimiento, a la decadencia, falta de moral, dignidad, independencia, Paz y Libertad Democrática...Un precio muy alto a pagar… En realidad el pueblo debe de hacerse OÍR, si no quieren asumir las tristes consecuencias, aun hay tiempo si las cosas se hacen bien,... NO Armas, NO Militares, NO Guerras. Soy del pensar que por medio del intercambio positivo y diplomático de ideas se pueden alcanzar soluciones efectivas en forma democrática en base a conocimientos mutuos; eso sería un buen punto de inicio en camino al aprendizaje, la superación, y el avance pacifico como nación y ejemplo global de Paz y Democracia en todos los sentidos… un SI Ferviente-Rotundo por PAZ, LIBERTAD y DEMOCRACIA....que es más conductivo, eficaz, y prospero...AMEN

Añadir comentario