Quienes alguna vez hemos jugado ajedrez, sabemos que no basta saber como se mueve cada ficha, sino que hay que adelantar jugadas, explorar posibilidades de respuesta, antes de hacer nuestro movimiento.
Aún así, ha veces se pierden las partidas porque el adversario está en el juego y está haciendo lo mismo, !pensando! Se nos puede escapar alguna de las posibilidades, o bien el contrincante tiene una mayor capacidad mental para avanzar más jugadas mentalmente que uno.
Otro juego que muchos hemos jugado también es el Monopoly, con dinero falso y donde compramos países, ciudades, industrias, construimos imperios y nos beneficiamos económicamente de ciertas jugadas de los contrarios o quedamos en bancarrota.
Algo muy similar pero ya no con torres, alfiles y peones, ni con billetes de mentiras sino con países reales, economías enteras, barcos y aviones de guerra es que se juega la Geopolítica.
En realidad no es un juego (aunque se parece mucho), más bien es la ciencia que, a través de la geografía política, la geografía descriptiva y la historia, estudia la causalidad espacial de los sucesos políticos y sus futuros efectos.
Aunque es un término viejo, es a partir de los años 70, que la geopolítica recuperó el interés perdido y ha vuelto a crecer actualmente al amparo de las tensiones internacionales surgidas. Conceptos como eje, estado tapón, países aliados, área comercial, etc., son términos geopolíticos comúnmente utilizados.
Tampoco se puede olvidar una nueva vertiente de la geopolítica actual: el desarrollo de compañías grandes u organizaciones multinacionales de gran poder económico y político (algunas similares o más fuertes y poderosas que muchos estados), que fomentan estrategias territoriales cercanas al estudio de la geopolítica (Geopolítica macroeconómica).
Dentro de este contexto definido claramente por Wikipedia, es que se dan la mayoría de hechos importantes en el acontecer diario. Todo lo que pasa es debidamente analizado y estudiado de previo, y luego ejecutado por las grandes potencias del mundo, ( incluyendo grupos privados ) siendo EEUU líder en ese enorme juego mundial.
No hay casualidades, y hoy día hasta los factores externos provocados por la naturaleza son controlados por dos de los grandes actores EEUU y Rusia con sus proyectos HAARP y SURA respectivamente. Solo basta escribir cualquiera de esas dos palabras en los buscadores de internet y verificar que lo que digo y expongo aquí es la verdad. Es así como tienen el control absoluto de todo y logran imponer su voluntad y logran que países tercermundistas sometan y comprometan sus soberanías si es necesario para los intereses de estas naciones (Aliados).
Analizar todo el juego y panorama mundial, caso por caso, sería extenderme demasiado, pero si voy a hablar de varios hechos recientes de los que estamos siendo testigos todos y que posiblemente nos deje claro el concepto de geopolítica en su mejor expresión.
Uno de los Bancos más poderosos del mundo es el Goldman Sachs Group, Inc. fundado en 1869. Este poderoso gigante asesora financieramente a las empresas más grandes a nivel mundial y a gobiernos enteros en sus economías.
Tiene oficinas en todo el mundo y más de 30 mil empleados. Aún así, en el 2008 y por la crisis mundial, afronta una posibilidad de bancarrota lo cual hubiera sido catastrófico para la economía mundial, para las compañías asociadas y para el mismo gobierno de EEUU., por eso el gobierno lo autoriza para pasar su estatus de Banco de Inversión a Banco Comercial y bajo el esquema de ofrecer una alta rentabilidad, lograr capitalizarse con la captación de fondos de los ciudadanos norteamericanos aunque todas sus operaciones le van dejando múltiples demandas por estafa y fraude.
Un caso reciente de cómo se manipula todo y como funciona este tipo de economía fue el implante y propagación de una enfermedad en el mundo A H1N1 y la posterior comercialización de las vacunas. Negocio que no salió como se planeó porque no se previeron algunos aspectos, como que otras casas farmacéuticas en el mundo reaccionaran muy rápidamente, produjeran la vacuna y captaran parte de la demanda que ellos esperaban tener, además que muy rápido se desestimó que la enfermedad fuera tan peligrosa como se trató de hacer creer a los gobiernos y al mundo.
Los estadounidenses se enteraron que los gigantes de Wall Street, Goldman Sachs y Citigroup, obtuvieron anticipadamente las vacunas contra la gripe porcina, a pesar de que muchos consultorios médicos y clínicas comunitarias aún no las tenían.
El derrame de petróleo en el Golfo de México
Este es el caso más impresionante de cómo se manejan las cosas en el juego de geopolítica donde incluso a veces, las decisiones que se toman en los grandes círculos empresariales y bancarios, están por encima incluso del presidente de una potencia mundial como EEUU.
La empresa encargada de la explotación petrolera en el Golfo de México es la Brittish Petroleum (BP) . Tres norteamericanos, Robert Rubin, Henry Paulson, y Lawrence Summer, tienen acciones en la mayoría de empresas petroleras del mundo.
- Robert Rubin. Exsecretario del Tesoro de EEUU en la administración de Bill Clinton y actual asesor del presidente Obama.
- Henry Paulson. Exsecretario del Tesoro de EEUU en la administración de George Bush.
- Laurence Summer. Ex director del consejo económico de EEUU en la administración Clinton.
Curiosamente esas tres personas también son directivos o lo fueron de Goldman Sachs y poseen el 47 % de las acciones de BP ( en realidad lo poseían porque las vendieron en su totalidad una semana antes de iniciado el derrame en el Golfo de México ), pero lo más sorprendente es que unos días antes de vender esas acciones, habían comprado el 100 % de las acciones de la compañía más grande del mundo cuya actividad está basada en atender derrames de petróleo en el mar y en neutralizar los efectos.
¡Pareciera que su bola de cristal sí funciona bien! BP subcontrata a otra empresa que se encarga de hacer una inspección semestral de las bases de concreto en que está montada la plataforma, y un día antes de que iniciara el derrame, cuando llegaron a realizar su inspección de rutina, se les indicó que no estaban autorizados y no pudieron hacerla.
Estos señores y otras empresas ligadas a Goldman Sachs, han disminuido sus inversiones en petroleras y las han aumentado en negocios opuestos al petróleo, como son todos los negocios que tienen que ver con otros tipos de energía, eólica, hídrica, gas natural etc. Toda la información que da sustento a esta realidad y que se le podría llamar “mafia-poder” está en la red.
Otros casos donde se dan hechos similares ya casi probados, son el ataque terrorista del 9/11 y el desplome de tres edificios del World Trade Center, no solo por la peculiaridad de los hechos y como cedieron sus estructuras, sino porque la teoría expuesta por el gobierno de Bush no es aplicable al tercer edificio que cae sin ninguna razón, puesto que no sufrió ataque de avión como las torres gemelas, lo que evidentemente prueba que esa destrucción y muerte no fue por los aviones que se estrellaron.
Cabe recordar que los tres edificios en cuestión, unos días antes fueron desalojados por militares como un simulacro en caso de un acto de terrorismo. En 1996 Estados Unidos patrocinó una invasión de fuerzas militares de las vecinas Rwanda y Uganda. Hacia 1998 tomaron el control y ocuparon las áreas mineras estratégicas. Muy pronto, el ejército rwandés comenzó a ganar más de 20 millones de dólares por mes con la minería del coltán.
Las empresas con capacidad tecnológica convierten el coltán en el codiciado tantalio en polvo y lo venden a Nokia, Motorola, Compaq, Sony y a otros fabricantes que lo usan en teléfonos celulares y otros aparatos de tecnología “de punta”.
Personajes relacionados con el negocio del coltán han estado muy cercanos al gobierno de Estados Unidos. Sam Bodman fue llamado por el Presidente Bush en 2004 para ser Secretario de Energía. Nicole Seligman fue consejera legal de Bill Clinton. Muchos que alcanzaron posiciones de poder en la administración Clinton pasaron a altos cargos en Sony Corporation.
Vale la pena hacer un paréntesis para explicar en que está basada la economía estadounidense desde la segunda guerra mundial, cuando el asesor económico del presidente Eisenawart, el señor Victor Levo, diseño todo el plan (actualmente vigente) para recobrar y sostener la economía de EEUU. y que está basado en el consumismo.
Resumiendo sería, poner a las personas a consumir bienes a muy bajo precio y que sean casi desechables para que los vuelvan a adquirir. Es así como el 99% de los bienes que adquiere la población norteamericana, seis meses después ya no los tiene y son basura.
Pero para poder ofrecer esos bienes a bajos costos, necesita ir por el mundo a conseguir las materias primas a muy bajo costo y para lograr eso es que el 50 % de los impuestos federales están destinados al ejército que es el encargado de esa parte de la economía, y por eso las guerras, invasiones etc.
Resulta obvio que siempre habrá otro justificante, dentro de los que ahora son más usados están “terrorismo y narcotráfico”. Vietnam, Afganistán, Irán, Irak, Yugoslavia, todas han estado ligadas directamente con el negocio del petróleo, pero también está otro gran negocio detrás que es el negocio de la fabricación de armas y equipo de guerra.
Según un informe de la organización Project on Government Oversight, entre los consorcios que se benefician, (además del control del petróleo) en primer lugar de este multimillonario negocio de la guerra, se cuentan Lockheed Martin, la gigante aeroespacial Boeing, Northrop Grumman, contratista de la Fuerza Aérea, Raytheon, y General Dynamics.
Northrop Grumman también juega en grande en el área de buques de combate, pues son de su propiedad los astilleros de Newport News, en Virginia y Pascagoula, en Mississippi. Boeing y Lockheed Martin también son las tres mejor posicionadas en el campo nuclear-espacial debido a los fabulosos contratos relacionados a lanzamientos espaciales, así como con el área de satélites y misiles, manteniendo ambos consorcios una sociedad para operar la Alianza Unida del Espacio (United Space Alliance), empresa conjunta a cargo del lanzamiento de los transbordadores espaciales.
Los costos desembolsados para presupuestos de guerra son abonados por el Tesoro de EEUU y absorbidos por toda la población norteamericana a través de los impuestos, pero las ganancias de las guerras de conquista (materias primas) van a las arcas de las grandes corporaciones sionistas del Complejo militar y de Wall Street y por supuesto que de Goldman Sachs que está asociado a todas estas grandes empresas.
Leer segunda parte acá.



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