Comunicado de la FEUCR:

El pasado 25 de agosto el CONARE (Consejo Nacional de Rectores) firmó un acuerdo con el gobierno sobre el financiamiento de las Universidades para los próximos 5 años.

A pesar de haber afirmado por meses que “lo mínimo que requería la universidad para mantener sus condiciones” era un 11%, se firmó, a espaldas de todas las autoridades y de todas comunidad universitaria un acuerdo que garantiza un crecimiento de apenas un 7% los primeros 2 años y de un mínimo de 4.5% por los tres años siguientes.

Este acuerdo además de limitar este crecimiento hace que las Universidades dependan parcialmente de la reforma fiscal del gobierno, que en cambio de revisar el problema de la evasión y de abocarse a tasar la riqueza del país, pone todo el peso de la tributación sobre el impuesto de ventas, es decir, sobre el consumo básico que todos y todas hacemos a diario.

Además, parte de este presupuesto (5 mil millones) va a ser tomado directamente del presupuesto con que el MEP financia sus programas, es decir, las universidades seremos cómplices del desfinanciamiento de la educación pública y de un plan fiscal del cual no hemos sido consultados.
Por último el acuerdo fue firmado sin consulta alguna a los trabajadores y estudiantes de la Universidad, que serán los principales afectados por una mala negociación. Se debe tomar en cuenta que desde hace año y medio
las asociaciones estudiantiles, la representación ante el Consejo  Universitario, el SINDEU y la FEUCR vienen solicitando a la rectoría información transparente sobre la negociación, y un espacio de decisión democrático en el que estén incluidos representantes de todos los sectores.

Es decir, después de año y medio de negociación la rectoría, después de sostener por meses que el mínimo aceptable era ese 11%, teniendo la confianza miles de gentes defendiéndolo en multitudinarias marchas, negoció sin consultar, un presupuesto de menos de la mitad de lo planteado como aceptable.

La respuesta no se hizo esperar

Ante la firma inconsulta de este acuerdo miles de trabajadores y estudiantes del TEC, la UNA, la UCR y las distintas sedes regionales demostraron su indignación realizando asambleas en los centros de estudio.

En el caso de la sede Rodrigo Facio se realizó una asamblea conjunta entre unos 400 trabajadores y estudiantes en el pretil quienes decidieron ir hacia la rectoría a pedir cuentas, y a exigirle al Consejo Universitario que se
pronunciara en contra del resultado de la negociación. En las sedes de San Ramón, Limón, Guápiles, Liberia y Golfito hubo movimientos similares.

Debemos aclarar que la negociación fue firmada hasta el lunes 30 de agosto, y hasta este momento no había más que un acuerdo, por lo que la movilización no podía hacerse esperar.

La respuesta se dio de forma simultánea en todo el país. La rectoría de la UCR y de la UNA fueron tomadas pacíficamente por cientos de personas como una medida para exigir que el dañino acuerdo fuera rechazado, ante la negativa de los Consejos Universitarios de rechazar el acuerdo unilateral.

En el TEC decenas de estudiantes se manifestaron pacíficamente ante los portones de su sede central para exigir también este rechazo.

El viernes en la mañana varios de los recintos fueron tomados por estudiantes y trabajadores de forma pacífica y varios centros de trabajo cerrados.

Cabe destacar que no participamos de la toma del edificio de Sociales ni la reivindicamos o apoyamos en vistas de los métodos utilizados en ella.

Fue la rectora la que cerró los edificios y difundió el rumor de que nosotros íbamos a tomarlos.

La rectoría, como una forma de aislar a los estudiantes y trabajadores que desde la mañana estaban repartiendo información en contra de este acuerdo, cerró todos los edificios de la Universidad.

Este cierre se hizo argumentando que los estudiantes y trabajadores que habían tomado los edificios eran violentos y tenían pensado evacuar por la fuerza todos los edificios. Incluso algunas personas reportaron que se les decía que podían ser secuestradas o golpeadas. Nada más lejano de la realidad.

Ese día la labor central que se comenzó a llevar a cabo fue una labor de informar a todos los sectores de la Universidad.

La negociación con la rectora

El viernes, a partir de que se levantó la toma de rectoría en la UNA y la rectoría aisló al movimiento cerrando los edificios, se decidió negociar con la rectoría algunos compromisos básicos en los temas más sensibles, a cambio de salir del edificio.

Después de horas de negociación, el sábado en la noche las partes (representantes estudiantiles y vicerrectores como garantes de la firma de la señora rectora) firmaron un acuerdo que incluía los siguientes puntos:

- “Garantizar que no habrá recortes en el financiamiento de las sedes, los cupos, las becas, residencias estudiantiles, servicios básicos (electricidad, agua, transporte estudiantil y demás servicios); así mismo, darle seguimiento a las mejoras necesarias al sistema de becas (…) Además garantizar que no se modificará el mecanismo actual del cálculo en el costo del crédito.”

- “No disminuir y garantizar el presupuesto necesario para continuar desarrollando el proceso de la regionalización universitaria, que se reflejará en los rubros de becas, infraestructura, docencia, investigación y acción social…”

- “Conformar una comisión entre la administración, representación estudiantil y de trabajadores para vigilar el cumplimiento de estos acuerdos.”

- “No ejercer ninguna sanción académica o administrativa sobre los participantes de estas acciones.”

El domingo en horas de la mañana los estudiantes salieron del edificio de rectoría y de las demás sedes según lo acordado, alcanzando con su movilización el mejor acuerdo a nivel nacional y de todas las universidades en el marco del recorte impuesto por los rectores.

Lo que sigue: Defender la existencia de un Movimiento Estudiantil libre, independiente y defensor de sus condiciones de estudio

Durante estos días se ha generado una campaña de odio en la sede Rodrigo Facio de la UCR contra nuestra presidenta, contra la FEUCR y el activismo estudiantil que participo de las movilizaciones en rectoría y en las sedes.

La Rectora por un lado, a pesar del compromiso de sus vicerrectores en el acuerdo, continúa amenazando en los medios de comunicación con sancionar a los participantes de las tomas; por otro lado, organizaciones de derecha, ligadas al Partido Liberación Nacional como Juntos, se encuentran recogiendo firmas, y sin decirlo claramente, pretenden entregar una carta a diferentes autoridades universitarias no solo para que se sancione a los estudiantes que participaron de las tomas, sino que incluso se atreven a plantear que se les prive a estos estudiantes de sus derechos individuales y políticos de participar en las elecciones Federativas.

Desde la FEUCR, hacemos un llamado a todo aquel compañero y compañera que reivindique la existencia y necesidad de un movimiento estudiantil independiente del gobierno y la rectoría, defensor de sus condiciones de estudio y de la democracia hoy ausente en la universidad y, respetuoso de los derechos de cada estudiante a participar en la política y tener una opinión sin ser perseguido políticamente, a que se organice y continúe luchando por la universidad que se merece.

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