Page_large

Por Adriana Vargas


Amy Navarro Pérez es una pequeña niña de tan solo tres añitos y medio de edad, ella vive en los Estados Unidos y es hija de una pareja de costarricenses. Esta pequeñita tiene la capacidad de cautivar a muchos con su sonrisa, pero también es una personita muy especial. Amy estuvo de acuerdo con la idea de donar su cabello, el cual es muy admirado por otros, a los niños con cáncer del país donde vive.


Su madre, Agatha Pérez, comentó que la idea de donar el cabello de Amy surgió debido a que hace algunos meses su prima fue diagnosticada con cáncer de mama y decidieron involucrarse más en este tipo de temas. Además, recordó que su cuñada, su sobrina y una de sus primitas habían donado su cabello también; la última en dos ocasiones, a los seis y nueve años de edad.


Los padres de Amy decidieron donar su cabello, ya que no se lo habían cortado desde que tenía un año de edad y cada vez este crecía más sano y fuerte, por lo que sería una buena opción para beneficiar a niños enfermos de cáncer. Según la madre, la pequeña no había entendido muy bien la idea de la donación; pero un día antes de cortar su cabello, vio una película relacionada a la historia de la famosa princesa Rapunsel y esto la motivó a donar su hermosa y larga cabellera. Su mamá le dijo que el cabello se lo darían a los niños enfermos porque ellos lo perdieron y querían un cabello tan lindo como el de ella, así que eso la entusiasmó aún más.


Cuando llegó el momento de cortarle el cabello,  Amy expresó emoción en su rostro y su madre sintió mucho orgullo de ver la reacción de su hija ante una acción como esta:


“Me sentí contenta de que con algo tan mínimo le vamos a poder poner una sonrisa a un niño (a) cuando reciba su peluca. Que a pesar de que han tenido una super batalla, algo les va alegrar el día.”


También comentó que aún no sabe quien recibirá el cabello de Amy, pero si está segura de que la organización encargada le enviará una tarjeta y un reconocimiento a los donadores, especialmente si estos son niños.


Al preguntarle a Agatha que mensaje les daría a los lectores, esta fue su respuesta:

“¡Es una excelente obra de caridad! ¡No cuesta NADA! Si tiene pelo sano, sin ningún tipo de tratamiento (tinte, permanente, highlights, ect) y es más de 7 pulgadas: ¡ANÍMECE! Imagínese caminando, sin pelo, por la calle; creo que muchos de nosotros no nos animaríamos ni a salir. Y esto es para niños y adolecentes. ¡Pónganse en SU lugar!”


Esperamos que esta nota motive a muchos costarricenses a participar, cada vez que se presente la oportunidad, en actividades como esta. Debemos recordar que hay muchas formas de ayudar a otros; y la opción que tomó Amy y su familia es muy buena. Felicitamos a esta niña por esa acción tan bonita y ojalá nos motive a todos a ayudar cada vez que podamos.
 

Comentarios

No hay comentarios todavía.

Añadir comentario